La tecnología por sí misma no puede asegurar el éxito de este modelo

La tecnología por sí misma no puede asegurar el éxito de este modelo

julio 15, 2020

A esto se suma la posible proliferación de programas online que ampliarán su alcance, generando una mayor búsqueda de calidad de parte de los estudiantes, quienes frente a una mayor oferta tendrán que saber elegir. Para las escuelas habrá que analizar los programas, el cuerpo académico, las credenciales de las escuelas y un modelo pedagógico adaptado para la modalidad virtual.

Bertha Saldívar, directora de Tecnologías para la Educación del Tecnológico de Monterrey, refiere sobre cómo la pandemia transformó la forma en que se imparten clases y qué estrategias se deben tener en cuenta para el futuro del sector.

-Debido a que varias universidades y escuelas de negocios mantendrán algunos programas o la totalidad de ellos en formato online, se cree que habrá mayor competencia. ¿De qué manera las instituciones educativas tendrán que diferenciarse de sus competidores y, a su vez, generar una experiencia de calidad para los alumnos?

Se observa un nivel de competencia similar en los programas presenciales y en los virtuales. Si bien es cierto que con la pandemia del COVID-19 muchas universidades se vieron en la necesidad de pasar a un formato remoto, esto no significa que hayan transformado su oferta académica hacia un verdadero formato en línea.

Sin duda, la oferta de programas en línea aumentará debido a la necesidad de utilizar este formato. Los principales diferenciadores serán la calidad académica, la calidad del profesorado y un modelo pedagógico adecuado al formato en línea, acompañado o habilitado por las tecnologías educativas que lo complementen. Todo lo anterior con el fin de asegurar la entrega de las mejores experiencias de aprendizaje a sus alumnos.

Para lograr generar esta experiencia de calidad, es importante que las universidades diseñen un modelo académico adecuado al formato en línea y capaciten adecuadamente a sus docentes, tanto en el modelo como en técnicas didácticas y las tecnologías educativas que permiten su despliegue.

-Esta mayor oferta, ¿podrá generar bajas en los precios de cursos, diplomados y maestrías? ¿Esto podría hacer que escuelas de EE. UU. o de Europa puedan absorber un porcentaje importante de estudiantes latinoamericanos?

A mediano plazo podrían disminuir los precios de los cursos, diplomados o maestrías. Sin embargo, considero que hay mercado para todos. Definitivamente los estudiantes tendrán la ventaja de poder seleccionar entre un abanico de opciones la que mejor se adecúe a sus necesidades, expectativas y presupuesto. Actualmente ya es posible que nuestros alumnos complementen su formación académica en universidades de todas partes del mundo. Por tanto, considero que, más que preocuparnos por el porcentaje de alumnos que puedan llevarse, debemos buscar las mejores alianzas para potenciar la experiencia de los estudiantes y que desarrollen tanto sus competencias disciplinares como sus competencias para la vida.